Tras 22 horas del motín iniciado el por las reclusas del penal de Tatuapé, en Sao Paulo, un batallón de choque intervino ayer esas dependencias y liberó a siete guardias que eran mantenidas como rehenes.
Una operación comando con policías de elite abrieron las puertas y posibilitaron el ingreso de otros policías.
Una de las rehenes, Vania Luzia de Oliveira, fue rescatada con algunas heridas provocadas por cuchillos y estiletes, mientras que las otras seis solamente mostraban golpes en el rostro y en el cuerpo.
El motín comenzó ayer en la cárcel de mujeres de Tatuapé, que alberga a unas 470 reclusas.
La noche del martes una de las guardias fue liberada y trasladada a un centro hospitalario con evidentes muestras de pánico en su rostro para ser sometida a una revisión médica, luego que las amotinadas agredieron a algunas de las rehenes.
Imágenes de televisión divulgadas hoy mostraron que las reclusas actuaron con violencia y agredieron a puntapiés a algunas de las guardias que fueron sorprendidas cuando realizaban la labor de control del penal.
El secretario de Administración Penitenciaria del estado de Sao Paulo, Nagashi Furukawa, ordenó la noche del martes que las unidades policiales de asalto abandonarán el lugar y solamente mantuvieran un grupo de emergencia.
Las reclusas temían que la policía interviniera el local, por lo que amenazaron con matar a las rehenes.