Deportes

"Intringulis" jurídico paraliza el deportes panameño

Miguel Vanegas, un apasionado de las leyes y los deportes, dio luces sobre este enrevesado entuerto, en acalorado debate en la sala de conferencias de esta empresa periodística.


Los enredos jurídicos, la falta de elecciones y la dualidad deportiva, entre otras cosas, tienen “maniatado” el deporte panameño.
Entre un mar de papeles, insistentes llamadas a su celular y las preguntas de los periodistas de Crítica y El Panamá América, el abogado Miguel Vanegas daba luces en acalorado debate en la sala de conferencias de esta empresa periodística sobre este enrevesado entuerto.
El abogado Miguel Vanegas, apasionado tanto de los deportes como de las leyes, declaró que hay los mecanismos para resolver la situación, pero ha faltado un poco de falta de voluntad para aplicarlos.

Quizás no sería exagerado decir que en algunas disciplinas deportivas del país reina prácticamente el caos y la anarquía. Y en general el deporte panameño si no anda trastabillado se arrastra por el suelo, donde los atletas mendigan un poquito de atención y apoyo para poder defender con honor y dignidad los colores de su patria.
Peleas entre dirigentes deportivos, falta de organización, dualidad o existencia de dos federaciones en un solo deporte y la falta de elecciones por casi cuatro años son apenas la punta de un inmenso iceberg que mantiene “congelado” el pleno desarrollo del deporte panameño.
En entrevista concedida a El Panamá América, el doctor Carlos Víctor Rodríguez, vicepresidente de la Federación de Boxeo Aficionado de Panamá, planteó en cierta ocasión la situación de ese deporte de la siguiente forma: “Hay Ligas Provinciales donde cada cual hace lo que le da la gana”. Sin una dirigencia seria y definida es como si todos tiraran golpes en un cuarto oscuro, sin saber cuál es el objetivo al que hay que acertar.
Y este ejemplo del boxeo es reflejo de lo que ocurre en casi todos los demás deportes. Como siempre, la peor parte siempre la llevan los deportistas y atletas, quienes viven acumulando en vez de medallas o trofeos, frustraciones y fracasos.

La dualidad deportiva y la falta de elecciones son un monstruo de dos cabezas, en cuyas fauces cayeron como víctimas dos atletas del judo que ni siquiera pudieron salir al campo de batalla de los Juegos de la Organización Deportiva Suramericana (ODESUR) que se disputan en Río de Janeiro, Brasil.
Los atletas afectados son Juan Santamaría y Alfonso Young Hassán. Ambos no pudieron actuar en los Juegos ODESUR debido a una resolución emitida por la Unión Panamericana de Judo que prohíbe la participación de los representantes de este deporte en cualquier evento regional hasta que no haya una convocatoria y se regulen los procesos electorales deportivos.
El problema se dio también porque el judo es una de las disciplinas deportivas que tiene una dirigencia dividida (dualidad), además del boliche, el ciclismo y el fútbol. Este último deporte cuenta con una Comisión Normalizadora respaldada por la FIFA, que le permite competir en compromisos internacionales.
La legislación deportiva panameña sólo admite la existencia de organizaciones deportivas reconocidas por el ente que rige el deporte nacional como lo es el INDE. Sin embargo, hay otras entidades que han surgido al amparo del Comité Olímpico de Panamá.
De esta forma las dos federaciones en los deportes citados halan cada una por su lado, con los consiguientes problemas, especialmente para los atletas.

 
La falta de elecciones es otra de las situaciones que mantiene “frenada” la carreta del deporte e impide que sus engranajes se muevan adecuadamente y con suficiente impulso para que el rendimiento y los resultados sean palpables.
Las elecciones se mantienen “paralizadas” desde hace prácticamente cuatro años por, pudiera decirse, meros enredos jurídicos, que han llegado hasta la Corte Suprema de Justicia y la Procuraduría General de la Administración.
Miguel Vanegas declaró que el INDE está en mora, pues no ha llamado a su Junta Directiva para que se reúna y elabore un borrador de convocatoria a elecciones de los organismos deportivos.
El jurista sugirió que cuanto antes se debe reunir la Junta Directiva y en conjunto con todas las partes involucradas redactar el proyecto de resolución, dando un plazo perentorio de consultas y análisis.
“Este período de observación no debe exceder los 15 a 30 día. Se debe consultar todas las partes posibles, incluyendo la Procuraduría de la Administración para que la resolución no viole la ley”, puntualizó Vanegas.

El origen de la paralización del proceso de elecciones se dio cuando Ademir Montenegro presentó en la Corte Suprema de Justicia una demanda de nulidad contra lo actuado por el ex director del INDE, Víctor D Anello.
Este había firmado una resolución en que se convocaba a elecciones en las federaciones deportivas, sin estar facultado para ello, pues esta es una prerrogativa única de la Junta Directiva de la institución.
La Corte admitió la demanda y tardó cerca de dos años para emitir su sentencia en la que interpretó la ley deportiva y reiteró que el convocar a elecciones es competencia única de la Junta Directiva del INDE.
Al asumir su cargo el nuevo director del INDE no fue bien asesorado y “abrió el paraguas” para que las federaciones, clubes y ligas, aplicando su autonomía, hicieran elecciones, contradiciendo flagrantemente la ley deportiva.
Vanegas explicó que no es lo mismo autonomía que soberanía y las organizaciones deportivas no tienen esta última facultad.
Se elevó una consulta a la Procuradora de la Administración Alma Montenegro de Fletcher, quien reafirmó la sentencia de la Corte en la que se establece que la única entidad facultada para convocar a elecciones es la Junta Directiva del INDE.
Y en ese enredo de papeles, demandas, consultas y contrademandas el deporte permanece como un jugador sentado en la banca, aguardando el momento de ser llamado a jugar, mientras se espera que el director del INDE dé luz verde y convoque a sesión a su Junta Directiva.
La Junta Directiva del INDE está formada por: los viceministros de Educación y Salud, el subcontralor o su representante, un representante de las organizaciones deportivas del país y un suplente, representantes de los clubes cívicos y empresariales, miembros de los profesores de educación física; así como el director y subdirector del INDE.
Ellos tienen la pelota y no pueden pasarla a nadie más para definir el escabroso tema de la convocatoria a elecciones, legales, libres y democráticas para que el deporte pueda comenzar a andar con buen paso.

Falta sólo quizás un “poquito” de voluntad y buena fe para resolver una situación que en el fondo es más fácil de resolver de lo que aparenta, pero que la burocracia estatal y la mala dirigencia deportiva han magnificado y convertido en un engorroso y enmarañado problema.
Es sencillo, el director del INDE sólo tiene que convocar a sesiones a su Junta Directiva. Esta debe reunirse y escuchar a todas las partes, elaborar el proyecto de convocatoria a elecciones con apego a la ley, para que no sea rechazada.
De lo contrario nuestro deporte seguirá vistiendo el ropaje de la eterna cenicienta en las competencias internacionales y los atletas nacionales seguirán trayendo las manos vacías y el corazón lleno de amarguras.
Ellos son los que están pagando los errores y la “incompetencia” de quienes tienen la potestad de solucionar lo que puede resolverse y no lo hacen.

 

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95974
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América