El primer pensamiento de Carlos Beltrán fue de desilusión, que se iba a perder el segundo juego de la Serie Mundial tras el fuerte impacto que sufrieron sus costillas al golpearse contra el muro del Fenway Park cuando trataba de despojar de un jonrón a David Ortiz en su debut en la Serie Mundial
“Tenía pocas esperanzas”, dijo el jardinero, quien aseguró que sus ganas de ver acción eran más fuertes que el dolor.
“Tenía muchas ganas de jugar. Me hubiesen tenido que matar para dejarme fuera de la alineación”, explicó.