El golf es un deporte relativamente tranquilo, que se puede jugar sin sobresaltos, excepto si en pleno torneo aparece un caimán de dos metros.
Es lo que ocurrió en el torneo de golf Zúrich Classic de la PGA (Asociación Profesional de Golfistas), que se disputó en Nueva Orleans, Lousiana. Se estaba jugando el hoyo 14 cuando del lago emergió el animal, que ni corto ni perezoso se dirigió hacia la calle central.
Los trabajadores del campo lo bautizaron como Stumpy. Resulta que el caimán es un viejo conocido del lugar.