"Hemos iniciado una verdadera revolución que nos llevará a una Europa de culturas diversas pero sin fronteras, con moneda única, subordinando los derechos soberanos a un bien común".
Esta es la visión que proyecto Romano Prodi, el nuevo presidente del Consejo de la Unión Europea, ante un público algo incrédulo antes de aceptar un doctorado honorario de la Universidad de Brown.
Segun el ex-Primer Ministro de Italia, eventualmente los países europeos aceptarán la creación de un ejército multinacional con un comando central, similar al actual Parlamento Europeo y al Banco Central que ya regula las monedas de 11 de las 15 naciones de la Unión Europea.
Prodi, un veterano político que fue profesor de economía en la antigua universidad de Bologna, argumentó que estos loables objetivos no se limitan a Europa sino que "aliados con Estados Unidos constituiremos la muralla del libre comercio y la paz mundial".
Esto coloca a Europa como modelo para la unidad "Sudamericana", señaló cuando fue preguntado por el enviado de El Panamá América sobre sus expectativas de la primera reunión de los jefes de Estado de la Unión Europea y Latinoamerica que se celebrará en Río de Janeiro a final de este mes.
Prodi fue sarcástico cuando al referirse a la rivalidad comercial entre el Mercado Común y Estados Unidos que afloro recientemente en la disputa sobre la discriminación contra la exportación del banano centroamericano.
"Es imposible subestimar nuestra labor hacia la prosperidad y la paz del mundo. Creo que anteponer este tipo de problemas a la labor en beneficio de la humanidad es algo criminal", declaro.
Desde esta perspectiva quizás no era de sorprender que Prodi pasó por alto como un incidente pasajero el conflicto de Kosovo, claramente el tema más discutidos en los foros académicos que Brown University organizó para las 15,000 personas que asistieron a los actos de graduación.
Prodi tampoco se refirió a la profunda crisis institucional que afecto a la Comisión y que llevo a su elección después de que la comisión original fuera disuelta a raíz de acusaciones de corrupción, nepotismo e incompetencia.
Asimismo el funcionario europeo fue asombrosamente parco cuando fue preguntado sobre la reunión de Río de Janeiro, aparentemente usando el término Sudamérica para hablar de Latinoamérica, una usanza relativamente común en Europa y Estados Unidos.
"Es importante," afirmo, "considerar que varios estados están tratando la idea de la unión tomando a Europa como ejemplo. Naturalmente la guerra de Kosovo ha causado algunas retrocesos, pero a la larga esta es la dirección en la que iremos porque ya se han producido algunos ejemplos muy positivos como el Mercosur . El Mercosur aun no tiene lazos políticos pero el espíritu de la cooperación que esta generando este mercado común lo que me da confianza de que en el futuro será posible crear mayor unidad entre los países de Sudamérica".
El mensaje central de la presentación de Prodi fue invitar a Estados Unidos a colaborar con una Europa que paulatinamente estará incorporando a las ex-repúblicas de la Unión Soviética, inclusive los Balcanes, embarcada en una cruzada de paz. Lamentablemente, su mensaje estuvo plagado de un lenguaje típico del tecnócrata con buenas estadísticas pero con el problema de que su acentuado inglés no fue muy claro a través del sistema de ampliación.
También su visión de una Europa encaminada a sembrar la paz del mundo sonó una nota anacrónica, siendo desmedidamente distinta al coro de criticas que se oyeron durante los foros, no solo contra la política genocida de Slobodan Milosevic y los igualmente lideres xenófobos de Kosovo y Albania sino también contra Washington y sus aliados de la OTAN.
La Europa de Prodi recientemente fue cuestionada por la escritora Susan Sontag en un punzante artículo, "Porque Estamos en Kosovo?", publicado en la revista dominical de The New York Times y que estaba a flor de labio de muchos asistentes. Haciendo alusión a la hola antinorteamericana que la guerra ha desatado en lo que llama "la Nueva Europa", Sonntag, escribiendo desde Italia, dice:
"La verdad es que se está creando una Europa-hecha-para-los-negocios con el entusiasta apoyo de las "responsables" elites económicas y profesionales y es esta Europa que esta deliberadamente diseñada para ser incapaz de responder a amenazas de dictadores como Milosevic. Aquí no se trata de "debilidad", aunque así es como se proyecta. Esto es una cuestión de ideología.
"No se trata de que Europea sea débil. Lejos de eso. Es que Europa, la Europa que esta surgiendo tras la Victoria Final del Capitalismo en 1989, tiene otra agenda. Una agenda que deja obsoleto la mayoría de las cuestiones de justicia-de hecho, todas las cuestiones morales."
Aludiendo a la proliferación de las pancartas de las manifestaciones contra la guerra en Roma, Sontag pregunta, "Y quien no esta contra la guerra? Pero como se puede parar a los que practican el genocidio sin hacerles la guerra?
"La guerra no es solo un error, una falla en la comunicación. Hay un mal radical en el mundo que es porque hay guerras justas. Y esta es una guerra justa, aunque ha sido mal llevada. Paren el genocidio. Regresen a todos los refugiados a sus hogares. Loables objetivos. Pero como se pueden lograr sin echar al régimen de Milosevic? (Y la verdad es que eso no va ocurrir)".