El huracán Iris, que la noche del lunes tocó tierras centroamericanas, dejó al menos 18 muertos y 16 desaparecidos, y ayer se degradó a fenómeno de baja presión al tocar las montañas del norte de Guatemala.
El mayor impacto del huracán, con vientos de 220 km/h, se produjo la noche del lunes en la costa de Belice, donde una radioemisora local reportó la muerte de 11 personas, la desaparición de otras 11, así como daños materiales en un radio, según la radioemisora local Stereo Amor.
DAÑOS MATERIALES
La Organización Nacional de Manejo de Emergencia (NEMO, por sus siglas en inglés) de Belice tiene datos preliminares de que en Monkey River, un sitio turístico, solo quedaron de pie los edificios, el centro comunal y el centro de salud, pero las viviendas, que eran livianas, fueron arrasadas, explicó Rodríguez. Allí "no hubo pérdidas humanas porque toda la gente acató los consejos del primer ministro, Said Musa, de evacuar las viviendas frágiles", agregó.
ALERTA ROJA
En Belice, Guatemala y Honduras, el alerta roja había sido levantada ayer, según informó en Miami el Centro Nacional de Huracanes. E Instituto de Sismología, Metereología, dijo que "en horas de la madrugada el huracán llegó a las montañas entre Petén y Alta Verapaz -norte de Guatemala.