Desde que Thierry Henry usó impunemente la mano en la jugada del gol que le arrebató a Irlanda un lugar en el Mundial, los irlandeses han esperado un momento de retribución y lo han tenido festejando cada error y tropiezo de Francia en el Mundial.
La derrota 2-0 que sufrió Francia frente a México el jueves inspiró a los dublineses a sacar sombreros, beber tequila y considerar si logran fabricar algunas piñatas de Thierry Henry.