Dos saltos de 4.70 y 4.80 fueron suficientes para que Yelena Isinbáyeva se asegurara el título en el salto de pértiga, y obtener de esta forma su cuarto título en pista cubierta. La campeona olímpica no pudo superar el récord mundial de 5.01 metros, pero el público la ovacionó cuando terminó su competición con una voltereta de celebración.
Redacción.
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