Dos latinoamericanos, que ostentaron campeonatos mundiales en la década de los sesenta, fueron consagrados ayer domingo en el Salón de la Fama Mundial, al lado de otros grandes del pugilismo.
El panameño Ismael Laguna, un doble campeón de peso ligero a fines de la década de los sesentas y comienzo de los setentas, fue inducido en el Salón de la Fama.
También fue inducido el mexicano de origen cubano Ultiminio "Sugar" Ramos, un temible derecho que ganó el campeonato mundial de peso pluma en 1963.
"El Tigre" Laguna ganó el campeonato mundial ligero en abril de 1965 en una decisión sobre el boricua Carlos Ortiz, otro integrante del Salón de la Fama.Ortiz recuperó el cetro en una revancha.
Laguna recuperó el título cinco años más tarde con un nocaut en nueve asaltos sobr Armando "Mando" Ramos, pero lo tuvo en su poder apenas seis meses al sucumbir ante el escocés Ken Buchanan, quien también pertenece al Salón de la Fama.Tras ese revés, Laguna colgó los guantes. También fueron inducidos el húngaro Laszlo Papp, el primero en ganar tres medallas de oro olímpicas consecutivas.