El ministro del Interior de Italia, Roberto Maroni, abogó ayer porque los árbitros del campeonato italiano suspendan los partidos de fútbol en los que se escuchen cánticos racistas hacia algún jugador para poder tomar así las medidas pertinentes.
En una entrevista abordó la problemática que se vive en algunos estadios italianos con el jugador del Inter de Milán Mario Balotelli, de ascendencia ghanesa y que ha tenido que soportar en varias ocasiones insultos racistas desde las gradas.