Tras el resultado de ayer franceses e italianos jugarán una final inédita.
Un gol convertido de penalti por el capitán Zinedine Zidane a los 33 minutos dio el pase a Francia a la segunda final de su historia, ocho años después de ganar su primera Copa del Mundo como local en París.
La tricampeona Italia, que había derrotado a la anfitriona Alemania en la otra semifinal y vivirá su sexta final, perdió con Francia en el último choque mundialista de ambos, hace también ocho años.
El partido era de cuartos de final y tras concluir la prórroga con empate sin goles, los galos se impusieron en la tanda de penaltis por 4-3.
Alemania y Portugal se medirán pasado mañana en Stuttgart por el tercer puesto.
El centrocampista Claude Makelele sobre la final con Italia, sostuvo que tendrán al frente a un equipo muy bueno por figuras y en lo táctico, que no deja jugar.
"Tenemos que descansar para estar con todas las energías", puntualizó.
"Allez les bleus", es el grito de ánimo de la afición, es el lema que está en todas las bocas,
El brasileño Luiz Felipe Scolari, técnico de la selección de Portugal, dijo que "Italia es fuerte. El pronóstico es difícil, porque Francia tiene un buen equipo y ha hecho méritos para llegar a la final".