El bloqueo a los nuevos jugadores “no comunitarios”, acordado por el consejo directivo de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) y que afecta a los clubes profesionales, pone fin a casi año y medio de total libertad y paraliza algunas de las actuales negociaciones de nuevos fichajes.
El acuerdo, que afectará a las series A (primera división), B (segunda) y C (segunda B) y que atañe a los nuevos futbolistas “no comunitarios”, permite a cada club inscribir a un solo jugador con dicha consideración desde hoy (ayer) el próximo 31 de agosto.