Iván Nova se fue a la cama aproximadamente a las 10 de la noche del martes, y no pudo dormir. Pero los Filis no notaron un sintóma de cansancio en el lanzador dominicano.
Nova blanqueó a Filadelfia en seis innings y dos tercios, y sólo les permitió tres imparables ayer, en su primer partido como abridor en Grandes Ligas en 14 meses, para dar a los Yanquis de Nueva York un triunfo de 10-2 sobre Cole Hammels y Filadelfia.
``Casi lloré cuando llegué caminando por el túnel'', refirió nova. ``Cuando subí al montículo no lo podía creer''.
El derecho de 28 años lanzó por primera vez desde el 19 de abril de 2014. Diez días después fue sometido a la operación de Tommy John y los Yanquis, necesitados de estabilizar una rotación errática, lo reactivaron tras sólo tres apariciones en las menores.
Con una recta que alcanzó las 95 millas por hora, Nova dio apenas dos boletos y recetó un ponche. Cincuenta y uno de sus 192 lanzamientos pasaron por la zona de strike y retiró a 11 bateadores en elevados, ocho de ellos en dirección del guardabosques central Brett Gardner.
``Era exactamente lo que necesitábamos'', dijo su compañero Mark Teixeira. ``Parecía que él no se había perdido un solo juego''.
Nova (1-0) se quitó la gorra mientras los 45.877 espectadores lo ovacionaban al abandonar la lomita en una tarde soleada.