El poderoso saque que llevó a Serena Williams a 25 victorias en fila repentinamente se convirtió en el blanco del ataque de Ana Ivanovic en la mayor sorpresa de la cuarta ronda del Abierto de Australia.
Williams sentía un malestar en la espalda que trató de mantener en secreto pero la serbia notó casi de inmediato que el saque de la estadounidense no era tan rápido como ella lo esperaba, y empezó a atacar ese punto débil.
Ivanovic puso fin ayer al intento de Williams de llevarse un sexto título del Abierto de Australia y su decimooctavo de Grand Slam con una victoria de 4-6, 6-3, 6-3 que dejó fuera a la favorita en el Melbourne Park.
“No es fácil enfrentar a una campeona como ella... pero también es humano”, dijo Ivanovic.