El comandante del ejército chileno, general Ricardo Izurieta, abrazó ayer a Augusto Pinochet, pocas horas después de que el ex dictador prometiera luchar contra la extradición a España por cargos de tortura y conspiración.
"Sentí algo muy especial. Lo abracé como hubiera hecho con mi padre", dijo Izurieta a la cadena de televisión británica Sky.
La cadena exhibió imágenes de los dos conversando en el jardín de una casa cercana a Londres, donde Pinochet, de 83 años, se encuentra bajo arresto domiciliario.
Pinochet, filmado cuando caminaba en el jardín con un bastón y usando un traje oscuro y una corbata amarilla, no habló sobre su reunión con Izurieta, quien recibió de manos del ex dictador la jefatura del ejército en marzo del año pasado.
Esta fue la primera visita recibida por Pinochet de un oficial militar chileno de alto rango, desde su arresto en Gran bretaña hace seis meses.
Gran Bretaña decidió el jueves pasado permitir que prosigan las audiencias de extradición contra Pinochet. España pide la extradición del ex dictador para que enfrente acusaciones de supuestos crímenes cometidos durante su régimen militar en Chile.
Pinochet concedió una entrevista al periódico Sunday Telegraph, en la que dijo que lucharía contra su extradición a España.
"Soy inocente de los cargos de los que se me acusa y, en mi condición de soldado y ex presidente de Chile, defenderé mi honor e integridad y los de mi país", expresó.
"Estoy preparado para una larga batalla, incluso si dura dos años. Este proceso es una farsa que convierte en un objeto de burla al sistema judicial británico", agregó.
El pinochetista Fernando Barción Chileno en Londres, dijo que hay un mensaje velado detrás de la visita de Izurieta.
"Las fuerzas armadas chilenas están enviando un mensaje, al gobierno chileno, al gobierno británico y al mundo de que formaron parte del gobierno de Pinochet", señaló Barros, quien también visitó a Pinochet.
"Pinochet fue jefe de la junta militar y presidente del gobierno de las fuerzas armadas. Y si ustedes lo culpan a él acerca de lo que pasó durante ese gobierno, no sólo lo hacen contra Pinochet, sino también contra las fuerzas armadas chilenas", agregó.
El gobierno de Chile sostiene desde hace tiempo que a Pinochet se le debería permitir regresar a su país y enfrentarse a los tribunales nacionales que investigan acusaciones en su contra.