Cualquiera estuviera deprimido, con su corazón hecho trizas y hundido en un abismo sin fondo, pero el volante istmeño sub-20 Jairo Jiménez, quien el domingo falló la pena máxima que le dejó el tercer lugar a Guatemala, está tranquilo, porque él sabe que esto le pasa a cualquiera.
“Estoy muy bien. No lo puedo negar, estoy muy dolido por lo acontecido, pero estoy bien tranquilo”, afirmó el mediocampista.
Apoyo total.
Según Jiménez, él recibió mucho apoyo por parte de todos sus compañeros y, sobre todo, por parte del cuerpo técnico de la Selección Sub-20 istmeña.
“Todos fueron muy amables conmigo. Este tipo de cosas siempre suceden en el fútbol, y los jugadores los superan sin problemas”, agregó el volante del Torrellano FC del balompié de segunda B de España.
“Nadie me ha reprochado nada. Nosotros estamos muy bien porque clasificamos al Mundial de Colombia. En el momento que cobré el penal lo hice seguro de que anotaría, pero el arquero guatemalteco adivinó mi disparo. Eso le puede ocurrir a cualquiera”, aseguró Jiménez.
A pesar del fallo, el que le costó los Juegos Panamericanos a Panamá, Jiménez terminó el certamen con un gran rendimiento.