Luis "Coco" Henríquez luchó duró desde que llegó a Polonia para hacerse un puesto en el primer equipo Lech Poznan, club de la primera división de ese país.
"Fue un sacrificio grande, tuve que dejar mi familia por un tiempo para venir acá lejos, gracias a Dios se me dieron las cosas", señaló el jugador al ser abordado vía telefónica por Panamá América hasta el hotel donde se encuentra alojado en Polonia.
Poniendo siempre a Dios por delante, el jugador se mostró feliz por su contrato de un año a préstamo con opción de compra, con carro, casa y la oportunidad de vivir con su familia en Europa.
"Me satisface muchísimo este contrato, jamás en mi vida pensé ganar este dinero", dijo Henríquez, sin mencionar la cifra del salario mensual que devengará en el Lech Poznan.
Aunque está feliz por la puerta que se le abre en el exterior, "Coco" es consciente de que la tarea ahora es mantenerse.
"Ésta es una entrada, uno tiene que recibir esto con mucha seriedad, porque es un trampolín para que lo vea otro club en Europa y sacar a mi familia adelante", señaló el jugador nacido el 23 de noviembre de 1981 en la ciudad de Panamá.
Henríquez se encuentra haciendo los trámites para mudarse del hotel a un apartamento y recibir a su familia.
No obstante, ha surgido un problema para que su esposa e hijas puedan viajar a Polonia: la cédula se le perdió.
"Mandé una copia del contrato y pasaporte para que mis hijas menores de edad puedan viajar; sin embargo, las autoridades en Panamá me siguen poniendo problema", dijo "Coco".
La nostalgia es evidente cuando se está lejos de los seres queridos. Luis Henríquez no la oculta y aprovechó la vía para mandarle un saludo a su familia y, principalmente, a su madre Nedelka.
"A mi madre le mandó un fuerte abrazo, cada vez que la llamo sale la contestadora y no he podido hablar con ella desde que salí de Panamá".
Henríquez no ve la hora en que debute en partido oficial en Polonia, por ahora entrena con todo, con la mira puesta en aprovechar el año en el viejo continente para hacer un nombre y dejar a Panamá en alto.