Japón con un equipo joven y apoyado por una hinchada enfervorizada por su actuación en el mundial enfrenta mañana martes en octavos de final a una escuadra turca rebosante de confianza pese a varias bajas importantes.
Creo que tenemos las armas para dominar este partido"", dijo el técnico turco Senol Gunes. Si logramos imponer nuestra fuerza en el campo, somos candidatos a avanzar a los cuartos de final"".
Estamos aquí para ganar"", agregó tras el accidentado viaje desde Corea. Un bolsón de aire poco antes de aterrizar precipitó el avión en un brusco descenso de varios cientos de metros, que no provocó lesiones pero sí un enorme susto a los jugadores.
En el campo japonés la confianza no es menor en un equipo que siente que ha conmocionado a una nación entera con su avance a la segunda ronda de su mundial en casa.
Pero si Japón se encuentra en una posición triunfalista que le era desconocida, lo mismo ocurre con los turcos, que están entre los 16 mejores volviendo a un mundial por primera vez desde 1954.
Una de las estrellas de la campaña japonesa, Junichi Inamoto, tiene una razón adicional para esforzarse en el choque con los turcos: demostrarle al club inglés Arsenal que se equivocó al declararlo transferible.