El japonés Norihiro Nakamura desistió de embarcarse en su aventura en las Grandes Ligas, y después de conseguir un contrato con los New York Mets cambió de idea la noche del viernes y decidió regresar inesperadamente a su país, dijo ayer sábado una fuente de la franquicia neoyorquina.
"Teníamos un acuerdo en principio con el jugador. El cambió de idea después de completar exitosamente un exámen físico que le realizamos", indicó el gerente general de los Mets, Steve Phillips. "Respetamos su decisión y le deseamos la mejor de la suerte en el futuro", añadió el funcionario en un comunicado de prensa.
A primeras horas del viernes el diario Newsday reportó que los Mets habían firmado por dos años y siete millones de dólares a Nakamura, un tercera base que es considerado uno de los bateadores más efectivos de la Liga profesional del Japón.
El acuerdo también incluía una opción mutua por un tercero año y otros seis millones de dólares. Sin embargo, de acuerdo con los informes del club neoyorquino, Nakamura cambió de idea y decidió permanecer con el equipo nipón Kintetsu Buffaloes, que le ofrecía un pacto de 30 millones de dólares por cinco años.
Nakamura hubiera podido convertirse en el segundo bateador japonés en jugar en Nueva York, luego de que el martes los Yankees anunciaran la contratación del jonronero y jardinero Hideki Matsui.