El base Jason Kidd con un triple doble y los Nets de New Jersey continuaron haciendo historia después de vencer a los Celtics de Boston en el primer partido de las finales de la Federación Este.
Nadie en los 26 años que los Nets llevan en la NBA había conseguido en un partido de la fase final una producción de más de 10 puntos, rebotes y asistencias.
Kidd, que en sólo una temporada que lleva con los Nets los ha sacado del grupo de la mediocridad y colocados en el camino de luchar por el título de liga, confirmó ante los Celtics que es el líder indiscutible del equipo y que su labor en el campo cada vez se asemeja más a la que realizaba Magic Johnson cuando estaba con Los Angeles Lakers.
La estrella de los Nets consiguió 18 puntos, 13 rebotes y 11 asistencias, pudo con la figura de los Celtics, Paul Pierce, y dejó a su equipo con la victoria de 104-97 y la ventaja de 1-0 en la serie que disputan al mejor de siete partidos.
Kidd se negó a darle importancia a sus estadísticas y reiteró que lo único que le interesa al final de cada partido es haber conseguido la victoria, algo a lo que ya tiene acostumbrados a sus compañeros, entrenadores y aficionados después que en la temporada regular los Nets fueron los mejores de la Federación Este con 52 triunfos.
Scott recordó que conseguir un triple doble no es algo fácil para nadie dentro de la NBA y menos en unas finales de la Federación Este, a las que llegaron después que Kidd fue el gran héroe en las eliminatorias frente a los Pacers de Indiana y Hornets de Charlotte.
La gran interrogante del duelo entre los Nets y los Celtics la generan las tres victorias que logró el equipo de Boston en los cuatro partidos que ambos se enfrentaron.
También estaba la figura e imagen de verdugo de Pierce que logró unos promedios de 37 puntos en los enfrentamientos con los Nets, pero Kidd esta vez lo obligó también a caer en la trampa de defenderlo y se cargó de personales para quedarse con sólo 27 puntos, los mismos que tuvo Antoine Walker.
Los Nets con Kidd fueron mejor equipo que los Boston en todos los aspectos del juego y Scott destacó que la clave estuvo en la gran confianza que habían mostrado en el campo con una demostración constante de energía, agresividad y excelente ejecución tanto en ataque como en defensa.
El entrenador de los Celtics, Jim O"Brien, admitió que su equipo tiene que realizar mejor baloncesto mañana, martes, cuando se enfrenten en el segundo partido si quieren aspirar a la victoria.