Con tan solo 22 años, Reynaldo Frutos tendrá la oportunidad de disputar un título mundial. Su vida desde muy chico estuvo ligada al boxeo, ya que su padre Lázaro fue boxeador y posteriormente entrenador.
Sin embargo, la vida de Frutos no ha sido tan fácil. Desde muy joven ha tenido que combinar el trabajo con el boxeo, uno de los deportes más difíciles que existen.
A pesar de los sacrificios, sus dos pequeñas niñas son su inspiración para seguir adelante. Es por eso que todos los días el cuarto clasificado mundial del peso mínimo en la OMB, Reynaldo Frutos sale a la calle a buscar el pan a su familia y entrenar para sus peleas.
Frutos, quien el próximo 29 de junio disputará en España el campeonato mundial mínimo interino de la OMB ante el español Jorge Mata, trabaja diariamente vendiendo tortillas y empanadas.
“El boxeo no da tanto para mantener una familia. Por eso tengo que trabajar para llevar el sustento diario a mi familia”, explicó Frutos.
Este boxeador panameño sale todas las tardes a vender su producto, el cual compra a una familia que prepara la masa.
“Un día antes hago el pedido y de lo que vendo diariamente gano un porcentaje. Con esto ayudo a mi familia”, comentó el campeón nacional y latino de las 105 libras.
¿Pero cómo este prometedor boxeador panameño trabaja luego de una dura jornada de entrenamientos?.
“Es difícil, pero uno lo hace porque tiene deseos de superarse en la vida. Mira, me levanto a las 4 de la mañana a correr una hora. Para un boxeador correr es algo muy importante, ya que es lo que te dará el aire y las piernas para un combate”, indicó.
Luego el clasificado mundial regresa a su casa, en donde desayuna y descansa un rato. Al mediodía se dirige al gimnasio a entrenar por espacio de dos horas.
Posteriormente regresa a su casa, come, descansa y por las tardes sale a vender sus empanadas y tortillas. “Esa es mi rutina de todos los días y lo hago porque mi mayor inspiración son mis hijas, por quienes lucho, tanto en el ring como en mi trabajo”.
No obstante, Frutos no está satisfecho. El quiere darle una educación a sus hijas.
“Quiero educar a mis hijas. Que puedan llegar hasta una universidad y en el futuro ser unas profesionales. Por eso mi meta es coronarme campeón del mundo, obtener mejores bolsas y poder hacer este sueño una realidad”, dijo el boxeador panameño.
Actualmente Frutos reside en el barrio de San Antonio, perteneciente al populoso distrito de San Miguelito, pero de acuerdo a este trabajador joven también tiene entre sus prioridades comprar una casa.
“También deseo comprar una casa. Quiero que mi familia viva más cómoda, pero esto solo lo lograré con el esfuerzo que haga”, comentó.
Todo lo que ha logrado hasta el momento Reynaldo Frutos es gracias a Dios, quien según él siempre lo ha ayudado.
“Todo se lo debo a Jehova que me da la fortaleza para seguir hacia delante”, expresó
Hay que destacar que Frutos se inició en los caminos del señor cuando parecía que todo se le derrumbaba.
“Eso ocurrió luego de mi derrota ante Alfredo Toro. Pensé que todo se me venía abajo. Me acordé de un amigo que me había hablado de Jesús y decidí asistir a la iglesia”.
Fue a la Iglesia El Tabernáculo de la Fe, en donde el protegido del doctor Roberto Grimaldo asistió y desde ese momento la vida espiritual de este muchacho cambió.
“Le pedí a Dios que me ayudara a levantarme del suelo. Me sentía triste, pero Dios me escuchó y pude recuperarme”.
Posteriormente de su fracaso ante Toro, a Frutos se le presentó una oportunidad nada menos que ante Jairo “Fabuloso” Arango, quien era el tercer ranqueado del mundo en las 105 libras de la OMB y que estaba a las puertas de disputar un título mundial.
El encuentro era de difícil pronóstico y las opiniones estaban divididas. Teniendo como sede la histórica Arena Teófilo Panamá Al Brown de Colón, Frutos salió con las manos en alto, tras derrotar por la vía del sueño a Arango.
Este triunfo le valió la corona nacional y el campeonato latino, además de su pase a las clasificaciones mundiales del peso paja en la OMB.
“Fue algo grande, pero como dice la biblia: Jehová es mi pastor, nada me faltará, solo me quedó agradecerle a Dios por ese triunfo importante en mi carrera profesional”.
Pero las bendiciones a Reynaldo Frutos no terminaron. En menos tiempo de que se esperaba se hizo el anuncio oficial del pleito por el título mundial interino en las 105 libras de la OMB entre Frutos y el español Jorge Mata.
“Fue una noticia increíble. Tenía fe de que esta oportunidad llegaría pero no tan pronto. Pero bueno, Dios sabe lo que hace”.
Frutos está consciente de que su encuentro ante el español Mata no será nada fácil, principalmente porque será en casa de su rival (Palma de Mallorca, España).
“Estoy consciente de que es difícil. Esta es una prueba y se que vendrán muchas más, pero con la ayuda de Dios lo lograré”, puntualizó el púgil panameño.