Jerusalén es un referente sagrado para los practicantes de las tres religiones monoteístas y "abrahámicas": el judaísmo, el cristianismo y el islam . Para la fe judía, la ciudad en sí misma, es santa. Fue, dice el culto judío, elegida por Dios en su promesa a David, además, el Rey Salomón estableció allí el Templo hacia donde se deben dirigir la devoción y las plegarias.
Para el cristianismo evoca los momentos más trascendentales de la vida de Jesús, como la crucifixión. Según el Islam y los musulmanes, es en Jerusalén donde Mahoma, el último profeta, asciende a los cielos.
A pesar de contar sólo con cerca de 650.000 habitantes, la ciudad está plagada de referentes bíblicos y lugares sagrados que tienen una importancia vital para los millones de personas que cada año la visitan.
La Ley de los Santos Lugares promulgada en 1967 permite el acceso libre a los lugares sagrados para los seguidores de los diferentes cultos. Son estos lugares los que ven pasar cada año peregrinajes de todas las esquinas del mundo, donde se practican las tres religiones.
El Muro de los Lamentos es el lugar más importante para los judíos. Es un vestigio del templo judío construido por Herodes sobre las ruinas del templo de Salomón, y parte de éste, el muro occidental, ubicado en un vecindario árabe, es el lugar de oración de los judíos ortodoxos.
En el Domo de la Roca, según el Corán, Mahoma realizó un vuelo nocturno por la ciudad, y luego ascendió "hasta el trono de Alá".
Entre tanto para los cristianos, el Calvario en la Iglesia del Santo Sepulcro, el Sepulcro del Salvador y el Jardín de Getsemaní, son, entre otros, los lugares más importantes.
A lo largo de la historia Jerusalén ha visto pasar rebeliones, guerras y ha estado bajo el dominio de diversas potencias extranjeras. Es en 1948 que, tras las guerras de independencia y con la creación del estado de Israel, se restaura la soberanía judía. Pero en la actualidad, el este de Jerusalén, sigue siendo el corazón del conflicto en el Medio Oriente.
Los palestinos que habitan allí, cerca de 250 mil, quieren que esa parte sea su capital, pero los israelíes dicen que nunca entregarán ese territorio, que fue capturado durante la guerra en 1967. Sin embargo, según las leyes internacionales, la zona se considera ocupada por Israel.
Conocida, entre otras, como la Ciudad de la Paz, hoy Jerusalén es una ciudad vibrante y un destino seguro para los cerca de 2 millones de personas que visitarán Israel en 2007, según estimaciones del gobierno.
Pero a la vez, también es un territorio que despierta las más grandes pasiones, una ciudad por la cual, muchos están dispuestos a dar la vida antes que ceder, lo que consideran, su soberanía sobre ella.
Lo cierto es que Jerusalén representa mucho para unos y quizás todo para millones quienes con su fe pareciera que le dan vida a las palabras de quien fuera en el pasado el primer ministro de Israel.
"Tres mil años de historia nos contemplan hoy desde esta ciudad en la que las bendiciones del sacerdote judío se mezclan con el llamado del almuecín musulmán y con las campanas de las iglesias cristianas; en la que en cada callejuela y en cada casa de piedra se han oído las admoniciones de los profetas; cuyas torres han visto el surgimiento de las naciones y su caída", dijo Yitzhak Rabin en 1995 y añadió: "..pero Jerusalén permanece eternamente".
"...aquéllos que no han visitado esta ciudad se están perdiendo una bendición.."
Mi nombre es Jimmy Contreras, vengo de Texas, Estados Unidos , soy pastor y tengo mi propio negocio. Estoy aquí para reclamar mi fe en esta Semana Santa. Sé que el señor Jesucristo está aquí, ha resucitado. La otra razón que vine a Jerusalén es para brindar mi apoyo al pueblo judío, como dice la Biblia el que bendice a Israel será bendecido. Jerusalén es la capital de todo el mundo, aquéllos que no han visitado esta ciudad se están perdiendo una bendición, a nivel personal e individual. Yo ya he venido 24 veces y seguiré viniendo hasta que lo quiera nuestro señor Jesucristo.
¿Cómo lograr la paz? La paz de forma individual la crea uno en su corazón pero, en general, nuestro señor Jesucristo es el que puede lograr la paz en todo el mundo. La paz se puede lograr pero, según el reloj profético, sólo va a haber paz en estas tierras cuando el Creador diga que va a haber paz.
Mi nombre es Benjamín Mercado , soy mexicano, estoy en estos momentos en el Jardín de Getsemaní donde está la tumba de Jesús, junto al Monte de la Calavera. De Jerusalén me voy a llevar una valija llena no sólo de recuerdos sino de memorias. Mi vida antes de venir aquí estaba en "pausa" y una vez que se llega aquí es como si todo cobrase sentido. La Biblia, la palabra que has leído por tanto tiempo, cobra vida y empieza a caminar. Desde que llegué al aeropuerto me sentí muy pequeño, me sentí una criatura pequeña, sentí que la bendición de Dios está sobre este pueblo, esta nación. Hay mucho que aprender en Jerusalén, todo lo relacionado con Jesucristo. La bendición de Dios está aquí, yo creía que mi tierra en Michoacán era la más bonita y verde pero ahora que vine aquí me he quedado asombrado. Espiritualmente esta es una experiencia sin igual.
"..A los latinoamericanos les digo que vengan a esta tierra santa.."
Me llamo Roberto y vengo de Florida en Estados Unidos , siento gozo de estar aquí en Jerusalén, nunca había planeado venir a esta ciudad, sino hasta que me hice cristiano. Entonces tuve este sueño y primero fui a México y luego decidí venir aquí. Jerusalén es una ciudad muy linda, es moderna pero también tiene cosas de tiempos antiguos. Veo que hay mucho conflicto por las tres religiones que aquí se congregan. Sobre el conflicto quiero decir que la paz entre hombres es difícil de lograr. Me he dado cuenta que aquí hay gente que quiere trabajar para tener paz, pero no sé si se va a lograr porque, si uno lee la Biblia, se da cuenta que en esta ciudad sólo va a haber paz cuando llegue Jesús. Dios me envió a Jerusalén para lograr dos cosas: primero, tomar fotos a los cristianos que vienen aquí y, segundo, para celebrar un matrimonio, mi boda con Jesús, un matrimonio que será para siempre hasta que me venga a buscar. A los latinoamericanos les digo que vengan a esta tierra santa, aquí hay buena gente, no desperdicien la oportunidad de hacer amigos.
"...por el conflicto con los palestinos, los centros comerciales y las estaciones de transporte están más protegidas, la seguridad es mayor, hay temor de un ataque terrorista. Yo no tengo miedo, me resisto a temer toda mi vida."
Me llamo Shai, tengo 27 años , y soy estudiante de biología. Además administro un café aquí, en la zona turística de la calle Dizengoff. Yo no soy un judío, digamos que convencional. Para mi Pesaj es un tiempo para preservar tradiciones, pero yo no me ajusto a las normas de los judíos religiosos. Para mi Pesaj es un tiempo para reunirse con la familia, es una tradición, algo que hacemos todos los años, no es especialmente especial por razones religiosas, vivo mi religiosidad de otra forma. Como pan, como carne, como cerdo. Durante estas festividades me toca comprar pan antes que empiecen las fiestas porque después las tiendas no lo venden. Obviamente no observo el rito de la quema del pan, ¿por qué quemarlo cuando se puede comer? Lo que sí es sagrado es pasar estas fechas con gente que uno ama, con la familia. Lo importante es estar con quien uno quiere, no importa "cómo" se celebra. Yo celebré estas fiestas con mi novia a quien no le molesta como las observo, ella es peor que yo. Leímos brevemente el Hagadá de Pesaj (relato escrito que se sigue en la noche del banquete pascual, que cuenta la historia del Éxodo de los judíos de Egipto), pero no con la solemnidad de otros. Tomamos mucho vino, mucho más de las cuatro copas que supuestamente uno debe tomar, cantamos después de la cena como indica la tradición. Al final estaba tan lleno que no me podía mover, sólo me quería ir a dormir. Me doy cuenta que por el conflicto con los palestinos, los centros comerciales y las estaciones de transporte están más protegidas, la seguridad es mayor, hay temor de un ataque terrorista. Yo no tengo miedo, me resisto a temer toda mi vida, eso me haría mucho daño, si algo va a pasar pues pasa de todas formas.
"Jerusalén es mi vida, yo he viajado mucho, estuve 10 años en el continente americano pero yo no viviría en ningún otro lugar.."
Yo soy Azmi Zaru, soy de Jerusalén y trabajo con mi tío en un café. Lo primero que me viene a la mente cuando pienso en Jerusalén es que es una ciudad de todas las religiones, en una tierra santa. La convivencia entre musulmanes, cristianos y judíos se ve aquí todos los días por lo que representa la ciudad para la fe de todos. Aquí hay mucha gente que sin ser judío habla hebreo, yo no hablo el idioma porque la gente que frecuento es árabe, no tengo casi amigos judíos. En Jerusalén hay árabes que son judíos y cristianos pero la mayoría son musulmanes. Estos días de semana santa son importantes para todos, todos los años se celebran festividades. En particular, para nosotros los musulmanes es muy especial porque Mahoma vino a Jerusalén y se elevó al cielo, y el Masjid al-aksa, "la roca", es un símbolo muy importante. A pesar de que amo la ciudad, la vida es muy difícil, para mí es difícil, no hay trabajo, las cosas son muy caras, la vida no es tranquila, siempre hay problemas de violencia. Cuando celebramos el ascenso de Mahoma, vamos a la mezquita, hablamos del Corán, de la historia de Mahoma. No comemos muchas cosas, pero hacemos dulces, hablamos de religiones y cantamos. No bailamos porque nuestra religión no nos lo permite. Mi lugar favorito en Jerusalén es mi casa, me encanta estar allí, pero cuando no estoy allí, me gusta pasear por los mercados y reunirme en una cafetería con los amigos. Allí tomamos café con cardamomo, fumamos tabaco dulce de manzana, y jugamos cartas. Jerusalén es mi vida, yo he viajado mucho, estuve 10 años en el continente americano pero yo no viviría en ningún otro lugar, ésta es mi tierra, aquí nació mi familia, aquí nací yo, aquí me conocen, en otros países nadie sabe quién soy yo. Jerusalén es mi vida y mi corazón, éste lugar es el mejor lugar del mundo, es la tierra de todas las religiones.
Jerusalén: la ciudad de todos
"Tres mil años de historia nos contemplan hoy desde esta ciudad en la que las bendiciones del sacerdote judío se mezclan con el llamado del almuecín musulmán y con las campanas de las iglesias cristianas; en la que en cada callejuela y en cada casa de piedra se han oído las admoniciones de los profetas; cuyas torres han visto el surgimiento de las naciones y su caída".