El senador republicano estadounidense, Jesse Helms, quien ha tenido una postura crítica hacia México durante años, arribó ayer al país latinoamericano para una visita de tres días.
Helms encabeza una delegación de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, en un encuentro histórico con su contraparte mexicana. Los senadores prevén también reunirse con el presidente de México, Vicente Fox.
Helms ha considerado corrupto al gobierno mexicano y ha calificado de erróneas sus políticas contra el narcotráfico. Las críticas de Helms han sido frecuente y duramente respondidas por parte de funcionarios mexicanos, entre ellos el actual canciller, Jorge Castañeda.
Pero ambas partes buscarán superar sus diferencias o al menos discutirlas.
El senador dijo que su visita busca "ayudar a solidificar la amistad emergente entre nuestros dos gobiernos".