La selección española de golf contará con los golfistas Sergio García y Miguel Angel Jiménez como representantes en la Copa del Mundo que se disputará entre el 15 y el 20 de noviembre próximos en el Victoria Clube de Golf de la localidad portuguesa de Vilamoura.
El argentino Agustín Calleri eliminó ayer al chileno Nicolás Massú (N.8), en la primera jornada del torneo de tenis ATP de Metz (Francia), al derrotarlo por un doble 7-5. Por su parte, el argentino José Acasuso se inclinó ante el croata Ivan Ljubicic por 7-6 (7/2), 6-3 en esta primera ronda del torneo en sala, que reparte 323.250 euros.
El armador brasileño Alex García firmó contrato con los Hornets de Nueva Orleáns y buscará ganarse un puesto en el plantel dentro de la pretemporada, informó ayer el equipo. García disputó ocho partidos, tres como titular, la temporada pasada con los Hornets. Pero sufrió una lesión y fue dado de baja.
El norteamericano Tiger Woods continúa, una semana más al frente de la Clasificación Mundial, mientras que el español Sergio García consolida la sexta posición.
El argentino Angel Cabrera ha ascendido dos puestos y es ahora noveno, mientras que el coreano Kyung-Ju Choi, gracias a su triunfo en el torneo Chrysler Classic se sitúa en el trigésimo puesto de la clasifiación.
El ruso Marat Safin, que no juega desde julio a causa de una lesión de rodilla, espera volver a la competición en el torneo de tenis de San Petersburgo, a partir del 24 de octubre, declaró ayer el tenista en su página oficial de internet.
Safin, quinto jugador mundial, no defenderá por lo tanto su título en el Masters Series de Madrid, que comienza el 17 de octubre, aunque espera estar presente en el Masters de Shangai, donde tiene el billete asegurado por ser el ganador del Abierto de Australia. Es importante destacar que Safin es un jugador muy temperamental.
Fue invitado, y me pidió que lo acompañara, al Show de Ed Sullivan, en televisión, cuando honraron a Braulio por un triunfo clásico
Siempre se acordaba del triunfo clásico en el Velocidad, aquí en Panamá con el caballo Monzón, un tordillo muy corredor, pero nunca pensé que pudiera ganar el Velocidad. Cuando le pregunté qué estrategia había usado, me dijo que me puse detrás de los dos punteros y solté la rienda para que el caballo corriera a su voluntad, en la última curva tiré afuera, trinqué al caballo (porque al caballo le hablas con las riendas), ellos saben cuándo es la cosa y no le bajé la huasca hasta pasar la meta.