Johnson, de 56 años, permanecerá con el equipo como asesor en asuntos de personal, pero su participación será limitada según el propietario del equipo, Wayne Huizenga.
"No quiere estar bajo contrato. No quiere un trabajo. No quiere estar en un puesto día a día", señaló Huizenga. "El quiere irse de pesca".
El cambio de coach aumenta las posibilidades que el quarterback Dan Marino se quede por otra temporada por la simple razón de que era práticamente seguro que Johnson no deseaba que volviera.
Wannstedt tartamudeó cuando se le preguntó si Marino podía aún ganar en la NFL a los 38 años. "Sabes algo...Yo... sí, quiero decir, Dan tuvo un año difícil debido a las lesiones y otras cosas", dijo Wannstedt. "Dan y yo hablaremos.
Cuales son sus planes para el futuro no lo sé. Esperamos para ver sobre el asunto de Dan".
En una declaración escrita, Marino dijo que apreciaba las contribuciones de Johnson. "Siento que él ha construido una base sólida, y que no estamos lejos de un equipo campeón. Le deso lo mejor", señaló Marino. "También quiero felicitar a Dave por su nombramiento. Estoy seguro que hará un tremendo trabajo continuando el progreso que hemos hecho en los pasados años".
Johnson estaba frustrado en Miami por sus desacuerdos con Marino y los medios de comunicación y su fracaso en conquistar un campeonato. Los colapsos a final de temporada también se convirtieron en un dolor de cabeza, tal y como sucedió este año cuando los Dolphins terminaron el año con marca de 3-7 después de un inicio de 7-1.
"Creo que se puede decir que ya llego mi hora", indicó Johnson. "He tenido mi tiempo como el foco de atención, y ahora es el momento de dedicarle tiempo a mi familia".
Johnson, quien le dijo a Huizenga de sus planes de renunciar una semanas antes de la aplastante derrota 62-7 en Jacksonville el sábado en la segunda ronda de los playoffs, agradeció el apoyo del propietario.
"No saben cuán mal me hace sentir el no haber podido traerle un campeonato", señaló Johnson con voz entrecortada.
Recomendado por Johnson, Wannstedt recibe una segunda oportunidad para dirigir. Tuvo marca de 40-56 en seis temporadas con los Bears de Chicago antes de ser despedido el año pasado y ser reclutado como el coach asistente de los Dolphins.
Huizenga deseaba mantener continuidad y decidió no ir tras los servicios de otro coach como Steve Spurrier.
"Llegamos a la conclusión que teníamos la mejor persona para el trabajo aquí", dijo Huizenga. "Conoce a los jugadores, conoce a los coaches. No necesita de un año o dos para familiarizarse con todo".
Johnson, de 56 años, anunció su retiro hace un año, pero el próximo día cambió de parecer después de reunirse con Huizenga. La decisión termina la carrera de un coach que ha ganado dos Super Bowls en Dallas y un título nacional en la Universidad de Miami.
La renuncia de Johnson viene un día después de la apabullante derrota 62-7 sufrida ante los Jaguars en Jacksonville.
Johnson, quien dijo estar considerando ofertas de trabajo en televisión, fue impreciso sobre su nuevo rol con los Dolphins.
"Wayne me pidió ayudar en asuntos de personal y agencia libre, lo que continuaré haciendo", sostuvo Johnson. "Pero no estaré aquí diariamente".
Su renuncia podría afectar el futuro del quarterback Dan Marino, quien también está considerando retirarse. Wannstedt dijo que espera dialogar pronto con Marino.
"Puede pararme y decirte ahora mismo que las metas de nuestro equipo de football hoy no son diferentes a las que teníamos en julio", señaló Wannstedt. "Y eso es alcanzar el Super Bowl".
Johnson hubiese preferido un mejor final. Se echó la culpa por la humillante derrota del sábado, señalando que el equipo practicó demasiado la pasada semana y no se recuperó físicamente luego de la victoria de primera ronda en Seattle.
Johnson ganó sólo dos partidos de playoff y no conquistó títulos de división en sus cuatro temporadas con los Dolphins. Aún así, consideró que la franquicia está en mejor estado que cuando reemplazó a Don Shula en 1996.
"Somos uno de sólo tres equipos que entró a los playoffs en los pasados tres años, y avanzamos en los últimos dos años", indicó. "No ganamos un campeonato, pero tenemos mucho talento joven y estamos en buenas condiciones con el tope salarial. No hay razón por la cual no podamos subir desde ahí".
Cuando Shula anunció su retiro en el 1997, Johnson era el candidato popular en el sur de Florida donde los fanáticos lo recordaban por guiar a los Huracanes al título nacional en 1987.
Cuando Johnson aceptó el puesto, prometió que los Dolphins llegarían al Super Bowl en tres años. En lugar de ello terminó con récord de 38-31.
Este año fue el más difícil para el coach aunque tuvo un auspicioso comienzo al iniciar los Dolphins con 7-1. Pero de ahí en adelante, el equipo jugó para 3-7.
Cuando Johnson se enfrascó en una disputa con Marino, quien confrontó problemas luego de perder cinco partidos debido a una lesión en el cuello, los fanáticos y los medios apoyaron al quarterback.
Wannstedt dijo que la defensa operarará igual que cuando estaba bajo el mando de Johnson. Dijo que se puede mejorar la ofensiva, pero que la filosofía permanecerá siendo la misma.