Luego de perder la temporada 2004 por dolencias en su brazo, el lanzador profesional de los Yanquis de Nueva York, Johnny Córdoba, dice sentirse optimista con su futuro.
"Una lesión es algo normal en la carrera de un pelotero. Hay que saber tener la madurez para confrontarlo y bueno..., lo dejo todo en las manos de Dios", enfatizó el izquierdo.
"La lesión es tan seria que los doctores no han podido detectar lo que pasa", afirmó el joven lanzador metropolitano.
Córdoba estuvo ayer soltando el brazo y cumpliendo un plan de terapia para superar este problema.
No obstante, adelantó que los Yanquis tienen planeado efectuarle un operación exploratoria en el hombro para ver si dan con el problema real.
"Tengo que esperar la llamada de los jefes para esto".
El pelotero dijo que este año tenía previsto jugar en Estados Unidos, pero debido a la lesión fue enviado a República Dominicana, para su recuperación, pero que la molestia persiste y está tomando las cosas con calma.
"Voy a seguir corriendo y haciendo el trabajo físico para mantener las condiciones",