La ex medallista olímpica estadounidense Marion Jones abandonó ayer la prisión federal en Texas, después de haber cumplido con una sentencia de seis meses por haber mentido a los fiscales sobre el consumo de esteroides y participar en fraude de cheques.
Una portavoz del sistema de prisiones federal confirmó que Jones, de 32 años, abandonó la cárcel de mínima seguridad, en San Antonio (Texas) tras haber cumplido la sentencia que le fue impuesta por los cargos criminales de mentir bajo juramento sobre su consumo de substancias prohibidas.