El base Michael Jordan comienza su decimoquinta temporada como profesional y se siente más motivado y contento que nunca, porque ahora quiere ser el Mariano Rivera del baloncesto profesional, mientras que el pívot Yao Ming está ansioso por hacer su debut en el mejor baloncesto del mundo.
Jordan ya tiene definido junto con el entrenador Doug Collins, que será el sexto hombre del equipo, el que salva en los minutos decisivos del partido para con su clase y frescura física pueda dar la puntilla a los rivales.
Lo mismo que hace en el béisbol profesional el cerrador estelar panameño Mariano Rivera con los Yanquis de Nueva York cuando sale al montículo para conseguir los tres últimos "outs" de cada partido. "Me siento de verdad como Rivera y estoy convencido que mi aportación de sexto jugador va a ser de gran utilidad para que seamos un equipo ganador en el presente y construyamos un futuro sólido", declaró Jordan.
El ganador de seis títulos de liga con los Bulls de Chicago y cinco premios de Jugador Más Valioso (MVP) saldrá después que se hayan cumplido los primeros cuatro minutos del primero y tercer periodo para estar en plenitud 16 minutos y fresco en los 12 del cuarto y decisivo.
"No tengo duda alguna de que los jugadores jóvenes y los nuevos que han llegado al equipo van a hacer un gran trabajo para que cuando yo salga les mantenga lo conseguido, pero si necesitan mi ayuda estaré listo para hacer que las cosas cambien a nuestro favor", explicó Jordan la nueva estrategia de su participación.
Jordan, que la pasada temporada consiguió un promedio de 22,9 en los 60 partidos que jugo, no fueron suficientes para conseguir que el equipo se quedase con marca perdedora de 37-45 y se quedase sin estar en la fase final del campeonato, que no disputa desde la temporada de 1997.