Ecuador vivió ayer, una jornada de conflictividad social con manifestaciones y protestas en varias ciudades del país para rechazar los fuertes incrementos de precios de combustibles, transporte público y gas doméstico.
Enfrentamientos entre la policía y varios miles de estudiantes fueron especialmente violentos en la ciudad de Quito, en torno a la Universidad Central.
El presidente Gustavo Noboa, justificó las polémicas medidas económicas aprobadas por su gobierno como "un deber hacia el país y sus generaciones presentes y futuras" y para que Ecuador "no continúe perdiendo millonarias sumas en dólares en perjuicio del pueblo".
Alertó asimismo contra "grupos anarquistas que quieren organizarse para desestabilizar la democracia y crear el caos en la República", en alusión a la violencia en las protestas.
En Quito, una concentración protagonizada por estudiantes, trabajadores y maestros, fue reprimida por la policía al aproximarse al palacio presidencial.