Los rivales del Norte de la AFC se miden hoy por tercera vez en el año con el fin de resolver sus diferencias. En el triunfo de Cincinnati 16-10 en Pittsburgh en la semana 8, el estelar running back de los Steelers, Le'Veon Bell resultó lesionado, tras un golpe del linebacker Vontaze Burfict, lo que generó una serie de acusaciones y duelos de palabras, que se extendieron al plano físico durante la victoria de Pittsburgh 33-20 en la semana 14.
Apenas el jueves, Burfict declaró al Pittsburgh Tribune-Review: “Odio a Pittsburgh”. Cincinnati tiene motivos para hacerlo. Los Steelers han ganado cuatro de los últimos cinco enfrentamientos incluyendo el único duelo entre ambos en playoffs, 31-17, en la ronda de comodines de 2006, también en Cincinnati.
En aquel duelo de 2006, los Bengals perdieron en la segunda jugada del partido a su quarterback, Carson Palmer, por una lesión en la rodilla. Y en esta ocasión, Cincinnati tampoco contará con su pasador titular, Andy Dalton, quien se fracturó el pulgar de la mano derecha, sí, contra Pittsburgh. Eso significa que el inexperto A.J. McCarron será titular por apenas cuarta vez en la NFL, y primera en postemporada.
Los Bengals no han avanzado más allá de la ronda de comodines desde 1990, es decir, sus últimas seis apariciones de playoffs, incluyendo las últimas cuatro en años consecutivos. Para dificultar las cosas, el quarterback de Pittsburgh, Ben Roethlisberger, tiene foja de 10-5 en playoffs en su carrera y solo ha perdido en 2 de 13 inicios ante los Bengals en Cincinnati.
CHIEFS-TEXANS
Los Chiefs son el equipo más “caliente” de la NFL, luego de llegar a playoffs montados en una racha de 10 victorias, sin embargo, Houston los espera con el respaldo de la segunda mejor defensiva total de la Conferencia Americana y la dupla de J.J. Watt y Whitney Mercilus, la única en la NFL con al menos 12 capturas de quarterback cada uno, para hacerle frente a Alex Smith y sus secuaces.
Los Texans tienen foja de 2-0 jugando como locales en postemporada, sin embargo, necesitan algo más que la historia para frenar a Smith, quien en sus tres juegos de playoffs tiene nueve pases de touchdown sin intercepción y se ubica a dos pases más de colocarse como el quarterback con más intentos sin intercepción en la historia de los playoffs (Jeff Hostetler 115).