CUANDO José Ariel Contreras decidió dejar Cuba y desertar de la selección de su país en septiembre de 2002, los Medias Blancas de Chicago estaban tratando de terminar la temporada con una marca por arriba de .500. Por su lado, Ozzie Guillén estaba por Florida con los Marlins.
Pasaron menos de dos años y "Patiblancos", Guillén y Contreras se unieron, para darle una gran satisfacción a los aficionados de Chicago: llegar a la Serie Mundial.
Contreras desertó del equipo cubano en la Serie de las Américas de 2002 y firmó con los Yanquis de Nueva York. Allá las cosas no funcionaron y pasó a los Medias Blancas el año pasado.
"Pienso que una de las grandes razones por las que estamos donde estamos es por José", comentó Guillén.
"Siempre necesitamos un gran juego y él lo hace para nosotros. "Especialmente en la segunda mitad de la campaña cuando nos caímos, él lució muy bien", agregó el director venezolano.
Contreras, apodado el "Titán" en su natal Cuba, dejó a su gente para ir por un futuro mejor, y lo ha logrado. Era uno grande en la isla, pero no tenía mucho para su familia.
"Si en mi país se me hubiese tratado mejor, yo no estaría aquí. Yo estaría en Cuba. Pero yo no tenía una vivienda y muchas veces pedí que se me ayudara y nada. No pedía una mansión ni mucho menos, sólo deseaba una vivienda decorosa y nunca se me dio", declaró el jugador cubano, hace un par de años a la AFP.
Pero eso es cosa del pasado, ahora Contreras está enfocado en ayudar a los Medias Blancas a ganar su primera Serie Mundial, desde principios del siglo pasado. Guillén ha sido un factor importante en el cambio del lanzador antillano y reconoció que nunca se imaginó que Contreras sería su primer abridor en la pasada serie de campeonato de la Americana, ante Los Angeles.
José Contreras, el hilo más fuerte de las "medias"
El derecho cubano no llenó las expectativas con los Yanquis de Nueva York y fue enviado para Chicago, donde su vida y su suerte cambió por completo. El inicio de 2005 no fue tan bueno, pero en la segunda mitad de la temporada se transformó y ayudó a los Medias Blancas en gran medida a llegar a la postemporada y es considerado actualmente como el mejor lanzador que hay en las mayores. Después de ser una estrella aficionada con la selección cubana ahora es un "as" de las Grandes Ligas.