El cubano José Contreras regresó el martes a los Yankees de Nueva York, tras cuatro apariciones en las ligas menores, durante las cuales buscó mejorar sus movimientos en el montículo y adquirir mayor confianza.
Contreras, enviado a las menores en abril tras mostrar alguno problemas de control, pasó un tiempo en el complejo de ligas menores de los Yankees en Tampa, Florida, antes de tres actuaciones con el equipo de Columbus y una con Trenton. "Esto me ayudó a aclarar la mente", dijo Contreras antes del duelo del martes contra los Medias Rojas de Boston. "Fue benéfica la semana en Tampa y el tiempo pasado en Columbus".
El timonel Joe Torre dijo que Contreras no tuvo suficiente tiempo para corregir algunos movimientos con los Yankees. Ante la lesión del relevista Steve Karsay, el cubano tendrá más oportunidades de lanzar que antes de ser enviado a las menores. Torre dijo que no tenía más información sobre Karsay, quien planeaba someterse el martes a una cirugía artroscópica en el hombro derecho.
Contreras, un astro en Cuba, ha tenido problemas para acoplarse a los Yankees, que lo contrataron por 32 millones de dólares y cuatro años, el 6 de febrero. Opina que tras su estadía en las menores, puede manejar la presión generada por las expectativas que despertó.
222El lanzador cubano fue muy castigado en su reaparición en las Grandes Liga. Boston lo castigó y perdió el encuentro en la que participaron los panameños Bruce Chen y Ramiro Mendoza.
"No voy a darle a esto tanta importancia como antes", dijo Contreras. "Voy a lanzar para mí, para mi equipo". En cinco relevos por los Yankees, Contreras tuvo foja de 1-0 y efectividad de 10,80. Ponchó a siete oponentes, dio seis bases por bolas, y toleró seis carreras y 11 hits.
Para abrir un espacio en la rotación de lanzadores, los Yankees enviaron a Columbus al dominicano Al Reyes, quien tenía foja de 0-0 y efectividad de 3,38 en cinco duelos y ocho entradas desde el 23 de abril, cuando ingresó a la lista de peloteros activos.
José Contreras sigue sin adaptarse a los Yankees
El lanzador derecho cubano, dijo que el tiempo en Tampa y en las ligas menores le había ayudado a aclarar su mente