El mexicano José Sulaimán, quien al frente del Consejo Mundial humanizó el violento deporte del boxeo, dijo a EFE que se ha olvidado del retiro para responder una demanda millonaria que pone en riesgo al organismo.
"Retirarme en este momento sería cobardía porque me estaría retirando por golpes recibidos", afirmó Sulaimán a EFE sobre la posición del organismo a la decisión de un juez de Estados Unidos de pagarle 31 millones de dólares al alemán Graciano Rocchigiani.
El alemán, quien el 8 de noviembre pasado salió de prisión tras una condena por conducir en estado de embriaguez y lesiones, demandó al CMB por reparación de daños tras de que ganó en 1998 el título de peso semipesado al que organismo le dio carácter interino.
El juez, con sede en Nueva York, condenó en primera instancia al CMB a pagarle a Rocchigiani una suma de 31 millones de dólares que de ser ratificada en otras instancias, pondría en riesgo la viabilidad de este organismo fundado en 1964 en la capital mexicana.
Sulaimán, nacido en Ciudad Valles (México), expresó en un lenguaje boxístico, que "seguirá en la lucha, pero no a la güey (a lo tonto); que cambiará golpes, pero con mucha técnica, frialdad e inteligencia".
"Voy a la esquina. Me siento. Dejo que me atienda mi doctor, mi consejero y con esa curación y consejos voy a seguir peleando tan fuerte como nunca", anticipó el dirigente del organismo, que ya ha recusado la sentencia ante los tribunales de Estados Unidos.
Sulaimán ha sido reelegido presidente del CMB en Las Vegas (1976), Ciudad de México (1980), Montreal (1984), México (1988), Cancún (1992), Buenos Aires (1996 y de nuevo la Ciudad de México (2000).
Comentó que antes de la demanda creía que estaba en el "asalto doce" (el último) de su carrera, pero que ahora todo dependerá de lo que ocurra en los dos años que le faltan para cumplir el periodo de cuatro años para que el fue reelegido en México en el 2000.
"Creo que no (estamos en mi último periodo). Será resultado de lo que pase. Si en esos dos años no me siento derrotado, avergonzado y si triunfador, entonces me voy. Pero si hay algo que me haga sentir insatisfecho, y si la gente del CMB me apoya, seguiré", manifestó.