El estadounidense José Manuel “Josesito” López y el mexicano Saúl “Canelo” Álvarez se pararon juntos y frente a frente, por primera vez. De pronto, López, quien luce como el enemigo pequeño, fue quien miró hacia abajo a su rival, por ser más alto.
Quizás su pelea, pactada para el próximo 15 de septiembre, no sea un duelo tan desigual después de todo. Tal vez López sí tiene otra oportunidad de dar otra sorpresa increíble.
El combate representa el capítulo inesperado más reciente en la carrera de López (30-4-0-18 KO), un púgil prácticamente desconocido fuera del sur de California antes del mes pasado. Con apenas cuatro semanas para prepararse como sustituto de último minuto, su victoria sobre el astro wélter Víctor Ortiz lo catapultó a la fama.
Después de que tres posibles rivales del “Canelo” no pudieron pelear, López aprovechó la oportunidad y aceptó la invitación para ascender una categoría y medirse a Álvarez (40-0-1-29 KO), campeón superwélter del Consejo Mundial de Boxeo y uno de los púgiles con mejor “punch” en la actualidad.
López tuvo ya un logro digno de una película de “Rocky” en este año. Sin embargo, considera que a este filme le restan todavía varios capítulos.