El gobierno y dirigentes de la comunidad judía argentinos descreyeron ayer de la posibilidad de un atentado antisemita por el conflicto en Medio Oriente, en declaraciones radiales y televisivas.
La noche del miércoles se ordenó reforzar la seguridad en edificios e instalaciones de la comunidad judía para prevenir atentados derivados de la conflictiva situación que se vive en el sur de Líbano.
No obstante, el ministro del Interior, Federico Storani, aseguró que "no hay ningún dato que indique que pueda haber la inminencia de un atentado" terrorista, al canal de cable TN.
Explicó que, "simplemente, existe un alerta general y se tomaron las precauciones que corresponden".
El refuerzo de la vigilancia en las entidades judías se dispuso luego de que las autoridades fueron informadas de que se estarían "gestando alianzas entre las organizaciones terroristas islámicas para producir atentados contra intereses israelíes en el mundo".
La información llegó ayer al gobierno socialdemócrata argentino a través de varios servicios de inteligencia internacionales, reconoció el ministro.
Por otro lado, Storani destacó su preocupación por los indicios de actividades ilícitas en la zona conocida como la Triple Frontera, entre Argentina, Paraguay y Brasil.
Subrayó que "ese es el punto más sensible, sobre todo en Ciudad del Este (Paraguay), donde existe un santuario donde en algún momento operaron organizaciones terroristas fundamentalistas, y donde podemos anticipar información sobre elementos fuera de lo común".
A su vez, dirigentes de la comunidad judía apreciaron ayer en declaraciones radiales las medidas de seguridad, pero aclararon que no hubo ningún tipo de alerta que involucrara específicamente a la Argentina.