Donaldo Ureña, el jugador más destacado de la selección de Panamá que logró la corona en el Centroamericano de Voleibol, manifestó ayer que si tuviera la oportunidad de pedir algo para su deporte, sería "la facilidad para entrenar y que se termine de construir el gimnasio de voleibol".
"Pediría un poco más de apoyo en la facilidad para el entrenamiento y que se termine de construir el gimnasio de voleibol, que es lo que anhelamos para no tener que estar mendigando gimnasio, porque muchas veces no tenemos dónde entrenar", dijo Ureña, quien cursa el tercer año en Tecnología Médica, en la Universidad Latina.
El jugador, quien muchas veces tuvo que entrenar solo debido a sus estudios, explicó que el no tener un espacio físico propio y que reuna todas las condiciones necesarias afecta el rendimiento del equipo.
"El no tener gimnasio afecta. Algunas veces no sabíamos si podíamos practicar en un gimnasio y teníamos que ir a otro", expresó.
Ureña explicó que para practicar voleibol se necesita un gimnasio, como por ejemplo el Roberto Durán, ya que según él, el coloso juandieño en espacio físico es parecido a un gimnasio de nivel, mientras que en el Grenald el techo es bajo y el voleibol necesita altura, porque cuando reciben un saque la esférica le rebota en el pecho y eso molesta.
Aunque esta disciplina cuenta con poco o ningún apoyo para sus gestiones, el jugador afirmó que a ellos (la selección) no les interesa que otros deportes, que no tienen los mismos éxitos, reciban apoyo, porque ellos juegan por amor a la camiseta.