Lionel Messi, Gonzalo Higuaín, Ángel Di María y Sergio “Kun” Agüero "son de otro planeta", afirmó el portero de la selección argentina de fútbol, Sergio Romero, tras las victorias albicelestes ante Uruguay (4-1) y Chile (1-2) en las eliminatorias sudamericanas del Mundial 2014.
"Los de arriba (delanteros) son de otro planeta. Al principio era solo el enano (Messi), pero ahora sabemos que cualquiera de ellos puede hacer lo que quiera" en las áreas rivales, aseguró.

Terminó de expresar su entusiasmo el meta del Sampdoria italiano después del triunfo ante Chile en Santiago, y la consolidación del equipo en el liderato de la serie clasificatoria, y surgió con menos volumen y más pausas entre frase y frase la voz de Javier Mascherano, para apagar la pirotecnia prematura.
"En otro momento del equipo ni siquiera empatábamos. Este partido con Chile lo perdíamos. En los primeros veinte minutos podríamos haber quedado abajo en el marcador, que la victoria no tape los errores", dijo el jugador del Barça.
Al destacar la tarea del grupo que pretende el seleccionador Alejandro Sabella, Mascherano dijo: "Sin un equipo hubiese sido imposible ganar en esa cancha. En otro momento perdíamos".
"La fortuna jugó de nuestro lado", indicó Mascherano y advirtió: "No hay que relajarse. Si hubiésemos pensado después de Uruguay que ya estaba todo seguro, Chile nos hubiera pasado por arriba. Hay que reafirmarlo en las próximas dos jornadas en marzo" ante Venezuela en casa y Bolivia en La Paz, comentó.
Sabella admitió antes de los partidos con Uruguay y Chile con la cantidad de jugadores de ataque con que cuenta no es fácil formar un equipo equilibrado.
"Nosotros tenemos tres delanteros de élite (Messi, Agüero e Higuaín) y a Di María, que es fundamental. Es muy difícil formar un equipo sólido con esos condicionamientos", comentó.
Según Sabella, el dilema lo vive "antes de cada partido" y señaló que el poderío ofensivo del combinado le obliga a aguzar el ingenio para resolver cuestiones defensivas. Lo ideal, dijo, sería tener un equipo "con posesión de la pelota y contundente", pero admitió que lograrlo "es muy difícil".