Los jugadores de Turquía recibieron una inyección de moral ayer al reunirse con sus esposas, hijos y novias. Los jugadores, que se preparan para enfrentar a Brasil en las semifinales recibieron a sus seres queridos en el aeropuerto de Narita. Luego de pasar unas horas con ellos, regresaron a la concentración para una sesión vespertina de entrenamiento en el estadio Komaba.
Los familiares y novias de los jugadores no se alojarán en el mismo hotel que el equipo. Cabe señalarLa federación turca de fútbol ofreció a los jugadores traer a sus seres queridos.