Dicen que en el fútbol el que perdona pierde y así quedó evidenciado en el juego entre Olanchano y Motagua.
Los azules dominaron gran parte del encuentro, pero fueron incapaces de convertir en gol sus oportunidades.
Entre tanto, los "toros" aplicaron la especialidad del técnico Edwin Pavón, defensa pura, para liquidar al enemigo en el momento oportuno y con eso les bastó para quedarse con el triunfo 1-0, que sorprendentemente los coloca entre los grandes del Clausura.
El panameño José Justavino, por el Motagua, no jugó de titular, pero entró de recambio en el segundo tiempo.
Como dato curioso, el salvador de los ganadores fue William Negrete, quien jugó junto a Justavino la pasada temporada en el San Francisco de La Chorrera. Negrete es de nacionalidad colombiana.