El británico Justin Rose ofreció ayer una actuación de nivel de medalla de oro que valió la espera de 112 años.
En una ronda final tan disputada que nadie llegó a tener una ventaja de más de un golpe, Rose se coronó en el hoyo final con un tiro de 36.5 metros (40 yardas) para colocarse a 90 centímetros (tres pies) y cerrar con birdie una tarjeta de 67 golpes, cuatro bajo par. Con ello, derrotó por dos tiros a Henrik Stenson y obtuvo la primera medalla de oro del golf masculino que se entrega desde los Juegos de 1904 en San Luis.
Y el británico de 36 años, de antemano ganador de un major, mostró cuánto importaba.
Mientras el último tiro caía en el hoyo, Rose festejó bombeando el puño antes de girar para abrazar a Stenson. Luego alzó ambos brazos, bombeó el puño de nuevo e hizo una reverencia.
"La realidad es increíble", declaró Rose. "Toda la semana he estado muy enfocado. He estado metido de lleno, lo he buscado. Creo que he sido tan decidido por representar al equipo británico lo mejor posible. Y fue simplemente una semana mágica".
El estadounidense Matt Kuchar cerró con una ronda de 63 y se adjudicó el bronce.
Rose es el primer medallista de oro del golf olímpico desde que el canadiense George Lyon ganara ante un grupo de rivales predominantemente estadounidenses.