Juventus tomó revancha ayer domingo sobre el AC Milan al ganar la Supercopa italiana tras vencer 5-3 en definición por penales, luego de empatar 1-1 en tiempo suplementario, en el estadio de los Gigantes en Estados Unidos.
El equipo juventino se desquitó así, en parte, del revés que sufrió ante el AC Milan en la final de la pasada Liga de Campeones del fútbol europeo, que perdió en otra definición desde los 12 pasos.
El veterano zaguero defensor del equipo de Turín Ciro Ferrara batió al arquero del AC Milan, Christian Abbiati, para definir el encuentro después que el portero internacional Gianluigi Buffon atajó el disparo del volante rojinegro Cristian Brocchi.
Sin embargo, el tiempo adicional, en el cual valía la regla del gol de plata, dio especial dramatismo a los 54.128 aficionados que observaron el choque italiano en el estadio de los Gigantes, en Nueva Jersey.
El primero en anotar, en el minuto 105, fue el AC Milan cuando Alessio Tacchinardi derribó al centrocampista Massimo Ambrosini en el área y el volante Andrea Pirlo convirtió el penal.
Sin embargo, apenas apagado el eco de la celebración, el delantero francés David Trezeguet remató desde corta distancia, cuando se jugaba el descuento y forzó otro tiempo suplementario de 15 minutos.
En los 90 minutos de tiempo regular, fue precisamente Trezeguet el más incisivo en el ataque y en el primer tiempo obligó a Abbiati a atajar dos peligrosos cabezazos.
La mejor oportunidad del Milan la tuvo el atacante Filippo Inzaghi en la primera parte del encuentro cuando remató de cabeza sobre el travesaño tras un centro del delantero ucraniano Andrij Shevchenko.
En tanto Boca, donde hizo su presentación el delantero brasileño Iarley, derrotó a Gimnasia con un gol del mediocampista Sebastián Battaglia en el último minuto.
El visitante mostró un buen comienzo, en el que Iarley se convirtió en la usina futbolística del equipo.