Kaká pidió "perdón a los aficionados madridistas", tras ser eliminados en el estadio Santiago Bernabéu por el Olympique de Lyon, y aseguró que sus gestos de enfado cuando fue sustituido no eran por el cambio, sino por la situación del partido.
"Es un golpe duro, un momento muy difícil para el Madrid y la afición. Lo único que podemos hacer es pedir perdón a los aficionados. A todos nos hacía ilusión jugar una final de Champions en el Bernabéu y no lo hemos conseguido", dijo.