El centrocampista Kaká manifestó ayer su regocijo al saber que las imágenes de televisión comprueban que nada hizo para merecer la segunda cartulina amarilla y su expulsión del partido que Brasil ganó por 3-1 a Costa de Marfil en Johannesburgo.
La decisión del árbitro francés Stephane Lannoy cortó el vuelo que comenzaba a levantar el conductor brasileño tras un pálido comienzo en el Mundial de Sudáfrica hace cinco días, cuando vencieron con dificultades por 2-1 a Corea del Norte.
Kaká hizo ayer dos pases certeros para los goles de Luis Fabiano, el primero de su noche, y el de Elano, que también llegó a dos en el torneo.
"Me siento feliz por haber hecho estos dos pases, feliz por Luis Fabiano y por Elano, así como por la clasificación anticipada de Brasil", expresó Kaká al término del partido disputado en el estadio Soccer City, de Johannesburgo.
El astro brasileño afirmó que, pese a la expulsión inmerecida, ahora tendrá más días para recuperarse.
Brasil cerrará su campaña en el Grupo G el 25 de junio frente a Portugal en la ciudad de Durban.
La selección brasileña se hizo absoluta en el Grupo G con dos victorias en igual número de salidas, extendió a seis triunfos su hegemonía sobre equipos africanos en la historia mundialista, y Luis Fabiano puso fin a una sequía de goles en el equipo de Dunga que se remontaba a septiembre.