Deportes

Kalibre, otro caso en el que no pudieron darle al blanco

Si a usted le gustan las emociones al límite y no conoce el hipódromo, no sabe de lo que se está perdiendo. Allí no se gana de


Egbert Lewis (egbert.lewis@epasa.com) / PANAMA AMERICA

Si a usted le gustan las emociones al límite y no conoce el hipódromo, no sabe de lo que se está perdiendo. Allí no se gana de una vez. Existen varias etapas para que su victoria y su sapiencia salgan avante.

Primero, tiene que hacerles una manda a todos los santos para que su caballo favorito entre al partidor; eso ya es una victoria. Después debe mirar al cielo y rogar que el potro escuche el timbre sonar y no se quede en la gatera y, finalmente, si compite y por esas bendiciones divinas, cruza la meta antes que el resto, cruce los dedos para que nadie reclame en su contra y que su acierto no quede en manos o, mejor dicho, en los ojos del Cuerpo de Comisarios. Como verán, ahí hay que ganar tres veces para alzar los brazos.

Quienes tuvieron la oportunidad de leer este diario el domingo por la mañana, se habrán percatado de que a nuestro juicio Kalibre era un tiro seguro en el clásico Aristides Arjona, que se disputó ese día. Y, como para robustecer nuestro ego (todos tenemos un poco), el hijo de Alterador resultó ganador de la carrera.

Pero Kalibre no llegó a la meta antes que los otros trece caballos que compitieron con él, ya que El Respetuoso cruzó la meta como ganador. Después, Miguel Vásquez, el jinete aprendiz que iba en pos del primer clásico de su carrera, presentó un reclamo contra su colega Ameth González, de El Respetuoso, en el que alegaba que lo estorbó cuando faltaban 200 metros para llegar al disco de las sentencias.

Una mirada cuidadosa del video permite apreciar que El Respetuoso mantenía clara ventaja cuando el jinete de Kalibre dispuso trazar una diagonal o su caballo cargó con él hacia la parte interior de la pista, justamente cuando González buscaba mejor colocación para asegurar la victoria.

Dos de los tres comisarios no vieron eso y dispusieron distanciar a El Respetuoso y otorgarle la victoria a Miguel Vásquez y a Kalibre, en bandeja de oro. Después se supo que el comisario Mariano Moreno se acogió al artículo 372 del Reglamento de Carreras y dejó plasmado en el informe respectivo que no estaba de acuerdo con sus colegas.

No conformes con el distanciamiento también se fueron al extremo de suspender a Ameth González por 9 reuniones, el equivalente a tres semanas de carreras. El caso pasó a una segunda instancia, como lo es la Comisión Nacional de Carreras, la cual decidió dejar sin efectos la sanción porque en la investigación no encontraron pruebas que determinaran que se hubiera dado alguna obstrucción.

En este, como en cualquier juego, lo importante es ganar, pero a veces hay victorias con sabor agridulce y pronósticos que uno quisiera haber fallado para que triunfaran la lógica y la justicia.

La decisión en el caso de Kalibre y El Respetuoso fue apenas una muestra de lo lejos que están los comisarios de la diana. Una o dos carreras antes del precitado incidente, en otro fallo para el olvido, también distanciaron a Ameth González por otro estorbo que nunca se dio. Esta vez fue con el potro Full Ahed, que también ganó limpio.

Aunque estamos acostumbrados a estas rarezas, si nos siguen sometiendo a errores de este 'calibre', algún día nos van matar de un infarto o nos obligarán a renunciar a esto para no seguir gastando pólvora en gallinazo.


fecha edicion
old id
862419
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América