Ezekiel Kemboi, campeón mundial de 3.000 metros obstáculos, concedió a Kenia su octava medalla de oro consecutiva en una final olímpica, batiendo por medio segundo, con un tiempo de 8:23.87, al campeón de Europa, el francés Mahiedini Mekhissi-Benabbad.
Como en los Mundiales de Daegu 2011, Kemboi cruzó la meta por la calle ocho, como si quisiera dirigirse directamente a los vestuarios.
Desde que Julius Korir se proclamó campeón en los Juegos de Los Ángeles84, Kenia no ha dejado escapar ni un solo título olímpico en la prueba de los 3.000 metros obstáculos.