La alemana Angelique Kerber impuso su experiencia al frenético juego de la letona Jelena Ostapenko, para vencer por 6-3 y 6-3, en 68 minutos, y clasificarse por segunda vez en su carrera para la final de Wimbledon.
Finalista en la edición de 2016, cuando cayó ante la estadounidense Serena Williams, Kerber, de 30 años, espera ahora el resultado de la otra semifinal entre Serena y la alemana Julia Goerges para saber con quién disputará el título este sábado.
Será la cuarta final del Grand Slam que disputa Kerber, después de obtener el título en el Abierto de Australia y Abierto de Estados Unidos, ambas hace dos años y la mencionada de Wimbledon.
Ostapenko, campeona de Roland Garros el año pasado, se había convertido en la primera tenista letona en lograr las semifinales en el All England Club, donde había llegado sin ceder un solo set, y concediendo el menor número de juegos de las cuatro últimas aspirantes al título (32). También era la más joven de las cuatro tras cumplir 21 años el pasado mes.