El futuro de Patrick Kluivert, Gaizka Mendieta y Juan Pablo Sorín, jugadores del Barcelona, está decidido, según informó ayer Sandro Rosell, vicepresidente deportivo del club azulgrana, quien explicó que el club mantiene una línea de austeridad y que la continuidad de los futbolistas se producirá si se adaptan a ella.
Rosell se reunirá el próximo martes con el representante de Kluivert, cuyo contrato permite una reducción de salario a cambio de hacerlo también en su cláusula de rescisión.
La política de la nueva directiva azulgrana, según su vicepresidente deportivo, pasa por renegociar el montante fijo de los sueldos de los jugadores y dar prioridad a las primas.
Patrick Kluivert, sin embargo, ya se ha posicionado en contra de esta opción, con lo que su marcha resultaría más que probable si se reduce su precio de rescisión.
Kluivert negoció con el club que la decisión sobre la ejecución de esta conflictiva cláusula se produjese en los siete días siguientes a la toma de posesión del nuevo presidente -realizada el pasado domingo-, con lo que el Barcelona debe manifestar su decisión al agente del holandés en los cuatro próximos días.
De todos modos, Sandro Rosell espera que la postura del futbolista se flexibilice, aunque advirtió de que “el deseo pasa por que se quede, pero se trata de que el acuerdo sea bueno para las dos partes, no sólo para una”.
Rosell admitió igualmente las conversaciones con el Valencia por varios de sus jugadores como Fabián Ayala, Pablo Aimar y Rubén Baraja.
En cuanto a Gaizka Mendieta y Juan Pablo Sorín, cuyas cesiones concluyen el 30 de junio, el vicepresidente azulgrana mantuvo la misma postura que con Kluivert. “Tenemos fijados unos límites máximos y no nos moveremos ni un milímetro”, señaló.
Los aficionados y medios de comunicación galos sueñan con una final Francia-Camerún, pero Turquía y Colombia no han dicho su última palabra.