El piloto polaco Robert Kubica (BMW) está esperanzado con que el nuevo doble difusor que montará su monoplaza este fin de semana le permita mejorar los resultados del inicio del mundial de la F1, ya que ha pasado de ser el líder del campeonato el año pasado a estas alturas, a ser uno de los pocos pilotos que en esta campaña aún no han logrado ni un solo punto.
Fue el año pasado cuando al término de la séptima prueba, disputada en Canadá, el polaco logró la primera victoria de su carrera, lo que le permitió liderar el mundial en ese momento, con 42 puntos, cuatro más que el británico Lewis Hamilton, quien a la postre acabaría llevándose el título.
Justo un año después, el piloto de BMW afronta la séptima prueba del mundial con unas expectativas completamente diferentes, pues la obtención de un solo punto ya sería recibida como todo un premio en su escudería.
“Estoy decepcionado con el pasado año, ya que no aprovechamos la oportunidad cuando estábamos cerca de los primeros puestos”, subrayó el piloto en una entrevista a la prensa alemana, a la que confirmó que en BWM “todo está planeado paso a paso”.