El delantero argentino Sergio Agüero, con una actuación espectacular frente al Barcelona (4-2), levantó al Atlético de Madrid, que salió de su crisis contra el potente conjunto azulgrana y que aguantó otra semana más en la cuarta plaza.
Ni siquiera el 0-1, que complicó más la situación, frenó la obligada reacción del Atlético, que afrontaba el choque tras sumar sólo cuatro de los últimos 18 puntos.
Y ahí regresó la magia del joven ariete, al que los rojiblancos habían echado de menos en los dos duelos precedentes, (frente al Bolton inglés y Osasuna), para rehabilitar a su conjunto con dos goles (el 1-1 y el 4-1), una asistencia a Maxi Rodríguez en el 2-1 y ser objeto del penal del 3-1.
Sin duda, Agüero fue el indiscutible protagonista del encuentro. Su genialidad en el regate, su visión de juego, su habilidad y su velocidad acabaron con la defensa del Barcelona. "Al Kun le das un balón cuadrado y te hace un buen traje", valoró el colombiano Amaranto Perea, su compañero en el Atlético.