Con agudeza, Stephen Chow se burla de las producciones de cine orientales y estadounidenses, algo poco visto desde la perspectiva de un director de esta región del mundo.
Ambientada en el caos de la China prerrevolucionaria, un ladrón de poca monta, Sing, aspira a ser uno de los crueles y sofisticados miembros de la Banda del Hacha, cuyas actividades ilegales ensombrecen la ciudad.
Sin pretenderlo, los cómicos intentos de intimidación de Sing atraen a la Banda del Hacha, desencadenando una serie de sucesos, poniendo en práctica estrategicas maniobras como: el salto del sapo yla garra del tigre.